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miércoles, 4 de septiembre de 2013

Cosmética natural: introducción a los tipos de piel y aguas duras en su entorno.

Los que vivimos en Mazarrón deberíamos ser muy conscientes del tipo de agua que usamos, podemos encontrarnos en los mapas de "aguas duras" de España,  pero podemos verlo en sus efectos sin más.

Básicamente si hemos vivido en un entorno donde tenemos la suerte de tener agua blanda, sabemos que eso beneficia nuestra piel, nuestro pelo...y hasta la vida de nuestros electrodomésticos, por contra los que vivimos en un entorno de agua dura, deberíamos ser conscientes de lo contrario, los problemas que puede causar a nuestra piel, pelo y nuestro entorno doméstico.

La dureza del agua viene determinada por su proporción de sales, en especial de las sales de calcio y magnesio, lo cual puede tener los siguientes efectos en nuestra piel y pelo entre otros:

  • Sequedad persistente en la piel y pelo, llegando incluso a poder producir "picor" por sequedad.
  • Erupciones, rojeces y hasta inflamaciones en a piel.
  • Puede contribuir a la caída del pelo y a que le queden restos blancos producidos por la cal del agua, también hace que se enrede más o quede poco suave.
  • Impedir que transpiremos correctamente.
                                                                       



Hay que tener en cuenta que existen cosméticos indicados para combatir el agua dura y que el vinagre de nuestra elección como puede ser el de vino o el de manzana ( de olor más tenue que el primero por lo general) en nuestro aclarado, nos ayudará a combatirla y que podemos crear limpiadores caseros naturales con vinagre de sidra de manzana y bicarbonato sódico, glicerina líquida o aceite de coco.



También podemos usar infusiones de Bardana, Artemisa, Ortiga (en especial la blanca) o Nébeda.


Si nuestro pelo es oscuro y deseamos darle brillo podemos usar también el Romero o la Salvia; en caso de que sea rubio podemos usar la Camomila, Manzanilla o Gordolobo (Verbasco) y la Henna o el Perejil en caso de los castaños y rojizos.

Además podemos usar unas gotas de aceite esencial de ylang-ylang para darle brillo y suavizar, de árbol de té- para purificar el agua o de limón, por destacar solo algunas opciones.

Todo esto hay que tenerlo en cuenta porque va influir en nuestro tipo de piel o mejor dicho alterarlo, podemos tener una piel "sensible" que en otras condiciones no lo sería o al menos no tanto. También pudiéramos pensar que tenemos caspa o psoriasis ( y pudiera ser así, por supuesto) y ser restos blancos de cal o erupciones de nuestra piel o cuero cabelludo por sequedad producida por el agua.

Dicho esto, procedamos a la clasificación clásica de la los tipos de piel en cosmética- podemos hacer muchas otras clasificaciones en función de nuestro fototipo solar, nuestra edad (juvenil, madura...).

  1. Piel normal:  podríamos decir que es la "anormal" en proporción, pero digamos que es la piel ideal, equilibrada y sin problemas.Este tipo de piel con una buena rutina de higiene y nutrición y un hidrolato de agua de rosas, se mantiene sin apenas enterarnos.
  2. Piel Grasa:  destaca por sus glándulas sebáceas están muy activas, tanto que el exceso de sebo puede bloquear los poros, algo que hay que controlar pero no eliminar en su totalidad, porque podemos crear un efecto "rebote", irritarla o acabar con una piel grasa y sensible.Se trata de hallar el equilibrio y nos podemos consentir mimarla con aceite de jojoba, por ejemplo.
  3. Piel seca: Justo lo contrario que la anterior, puede ser mas vulnerable a los elementos y tiende a arrugarse más fácilmente que las otras con lo cual necesita mucha más hidratación y nutrición y vigilar que no tenga alergias. Este tipo de piel ama la manteca de karite, el aceite de almendras...
  4. Piel sensible: Puede ser su tendencia natural o inducida, este tipo de piel tiene debilitada la "barrera" de nuestra piel en la capa cornea de la epidermis, puede haber mucha diversidad en este tipo de piel, dado que no es lo mismo una piel sensible a las alergias, a los elementos- como el frío y/o el sol, puede ser fotosensible, al ambiente contaminado al que la exponemos...deberíamos no darlo por hecho y analizar las posibles causas para poderlas tratar con la mayor efectividad.

En el caso de nuestro pelo nos sucede algo parecido, porque está envuelto el estado de nuestro cuero cabelludo y el trato que sufre desde el mismo a sus puntas.


Su clasificación es por lo tanto muy similar al anterior, ya que podemos tener un pelo con cuero cabelludo, sensible, tener un pelo normal, tener el pelo seco, graso o mixto de puntas secas y quebradizas y cuello cabelludo graso, dedicaremos una entrada especifica a tratamientos capilares.